ScalaMarlasa

Scala Marlasa

Blanco del año
85 % Chardonnay, 15% Sauvignon Blanc
Añada: 2019
Grado: 12,5 % vol.

CATA

Vista:
A la vista presenta un color amarillo paja pálido con un ribete verdoso. Color
vivo, limpio y brillante.

Nariz:
En nariz destaca la fruta tropical y las notas de frutas blancas como la manzana y tostados sobre un elegante fondo mineral y toques balsámicos.

Boca:
La boca está marcada por una cordial sensación aterciopelada. Presenta un gran equilibrio entre alcohol y acidez, junto con sensaciones golosas y untuosas. La delicadeza marca su elegante carácter. El final de boca es grato y de largo recuerdo.

Temperatura de servicio:
de 8 a 12 ºC

MARIDAJE

Su sabor suave lo hace perfecto para aquellos amantes de los sabores afrutados y frescos. El Marlasa es perfecto para cualquier aperitivo como patés y quesos frescos. Además, es perfecto para maridar cualquier sopa, pescado, marisco o pasta.

Como recomendación,  el chef Javier Olmedo invita a acompañarlo  con arroz meloso con rape y langostino

VIÑEDO Y ELABORACIÓN

Descripción:
Viñedos ubicados en los términos del Bonillo, a unos 1.050 metros de altitud. Se trabaja de manera respetuosa con el medio ambiente, utilizando abono orgánico y azufre como base única de su viticultura, además de la utilización de nuevas técnicas de ozono.

Suelo:
Son suelos arcilloso-calcáreos. La parte arcillosa proporciona al suelo más capacidad para retener nutrientes y agua, ofreciendo vinos elegantes y con mayor estructura, ya que los ciclos de maduración son más largos y se consigue una mayor carga de polifenoles durante la maduración. Y la parte calcárea aporta vinos de buen contenido alcohólico, con baja acidez y de muy buena calidad.

Clima:
Los veranos son cortos, muy calientes y mayormente despejados; los inviernos
son largos, muy fríos, ventosos y parcialmente nublados y está seco durante todo el
año. Durante el transcurso del año, la temperatura generalmente varía de -1 °C a 31 °C y rara vez baja a menos de -6 °C o sube a más de 35 °C. Tras un invierno suave y lluvioso, la primavera se desarrolló en dos etapas muy diferentes: una primera con abundancia de precipitaciones y una posterior bastante seca. El viñedo evolucionó de manera segura y pronto aparecieron los primeros racimos. El intenso verano se prolongó hasta muy entrado septiembre, con una intensa ola de calor que ralentizó durante unos días el desarrollo de la fruta, para retomarlo posteriormente y culminar con eficacia su ciclo de maduración.

Rendimiento:
Entre 6.500 y 9.000 kilogramos por hectárea.

Edad:
Viñedos plantados en el año 1994.

Cosecha:
Mecánica. Se realizó el 4 de noviembre.

Vinificación:
Tras una primera selección en el viñedo, la uva pasó por una mesa de selección con el fin de seleccionar los mejores racimos. El mosto flor de extracción directa se obtiene de una maceración pre-fermentativa en frío, fermentando a temperatura controlada en depósitos de acero inoxidable, a fin de preservar sus aromas más puros y frescos. Una vez terminada la fermentación alcohólica se realiza un batonage semanal durante tres meses antes de su preparación para el embotellado. Estas técnicas de elaboración hacen que obtengamos un vino con un equilibrio aromático perfecto y una boca con un volumen inmejorable.

Embotellado:
El vino fue clarificado con proteína vegetal y embotellado en enero de
2019.

Enólogos:
Paco Granado y Rocío Granado.